TRANSFORMACIÓN

Cada miembro se compromete a aspirar consciente y permanentemente a que toda su vida se vaya transformando radicalmente hasta llegar a ser, aun en medio de su debilidad y pobreza, una presencia viva de Cristo por la acción del Espíritu Santo. Ser un siervo de todos sólo es posible con una profunda vida en el Espíritu. La misión del siervo, por tanto, será pacificadora en todo momento y su vida será la construcción y aplicación de la Paz, signo seguro de la presencia de Jesús

EVANGELIZACIÓN

​​​​​​¡JESÚS ESTÁ VIVO! 

 CONTEMPLACIÓN 


Un miembro de la Comunidad Siervos de Cristo Vivo es una persona orante. La vida de oración (personal y comunitaria) es la fuente, el alimento, la garantía de la transformación que evangeliza: sólo un corazón contemplativo  y transformado puede ser un corazón evangelizador. El centro y alma de su vocación contemplativa es la Adoración y la intercesión ante el Santísimo en la Santa Eucaristía.


El Papa Pablo VI afirmaba que “La Iglesia existe para evangelizar” (EN 14). De igual forma "La Comunidad Siervos de Cristo Vivo existe para evangelizar con las fuerzas recibidas en la Contemplación podemos salir a testificar que ¡Jesús está Vivo!" La proclamación de esta Buena Noticia es una respuesta al llamado  de la Iglesia a una Nueva Evangelización: nueva en su ardor, en sus  métodos y en su expresión. Esta vocación misionera se concretiza a través de diversos ministerios, tales como: Grupos de Oración, Retiros, Ministerios de Parejas, Jóvenes, Intercesores y adoradores entre otros, pero muy especialmente, las Escuelas de Evangelización en donde se forman formadores de evangelizadores.